EUROPA, PALACIO, PORTUGAL
Deja un comentario

Palacio de Queluz, ejemplo de refinamiento portugués

No estaba en nuestros planes iniciales visitar este palacio, pero al haber mal tiempo por el país tuvimos que refugiarnos en las salvadoras «visitas de interior» -o bajo techo. La selección no pudo ser la más acertada, el Palacio Nacional de Queluz, que fue residencia de reyes portugueses.

Fue el príncipe Dom Pedro III, esposo de la reina María I, quien quiso construir el nuevo palacio, encargando el proyecto a un arquitecto portugués, Mateus Vicente de Oliveira, y un artista francés, Jean-Baptiste Robillon. La construcción del palacio tuvo lugar en unos diez años, entre 1750 y 1760.

Fuente texto: portugal.net

Fue pabellón de caza en sus orígenes que se fue transformando y ampliando para llegar en convertirse en todo un referente en cuanto «arquitectura palatina». El resultado es incomparable, algunos le comparan y nombran como el «Versalles portugués«. Y en 2.000, fue reconocido Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Palacio Queluz, una gran sorpresa

De estilo barroco y con la particularidad y genialidad de mezclar elementos de la arquitectura portuguesa (como son los azulejos), este sitio fue residencia principal de la realeza, especialmente desde el terremoto de 1.755 de Lisboa («la corte se tuvo que mudar un tiempo de la capital»), y hasta principios del siglo XIX, cuando los franceses invadieron el país y la familia real se vio obligada a exiliarse a Brasil.

Fuente lisboa.es

Principales estancias

El palacio tiene una planta bastante atípica, sufrió un aparatoso incendio y también tuvo que ser reconstruido. Por eso hay sucesivas ampliaciones y esa forma tan irregular, que se han convertido en 2 alas asimétricas que se abren a un bello jardín y con una fachada pintada de azul pastel.

Algunas de sus salas más interesantes son: la Sala de los Azulejos, con escenas de las colonias portuguesas; la Cámara del Rey, con escenas de Don Quijote; el Salón del Trono, usado como salón de baile y la preciosa Sala de los Embajadores, que recuerda mucho a su homologo francés, Versalles.

Jardines

En estos jardines encontramos algo muy distintivo que no hay en ningún palacio real que hayas visto antes: un original canal de agua revestido de azulejos, que se llenaba de agua cuando algún miembro de la realeza quería dar un paseo en bote.

Sus jardines son embellecidos por fuentes y estanques donde hay infinidad de seres mitológicos, angelitos, animales e incluso … monos traviesos.

Cabe destacar la Fuente de Neptuno, un precioso grupo escultórico obra de un alumno de Bernini, y la colección de estatuas del artista londinense John Cheere.

© TU HOBBIE TU VIAJE
Un cóctel de hobbies y viajes

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.